¿Cómo decorar oficinas modernas?

La decoración en las oficinas debe ser tan práctica como confortable. De este modo, el diseño de oficinas modernas no debe guiarse únicamente por criterios estéticos sino que debe tenerse en cuenta las necesidades de los trabajadores así como los equipos o materiales que serán necesarios para el trabajo.
Esta es una de las principales razones que ha llevado a un gran cambio en el diseño de las oficinas modernas ya que el desarrollo de la tecnología la digitalización del trabajo, así como el aumento de las herramientas electrónicas han supuesto una gran modificación en los requerimientos específicos de trabajo en los entornos laborales.

 

Oficinas modernas, mejores ideas para conseguirlo

 

Algunos de los elementos fundamentales para conseguir el objetivo marcado en la decoración de oficinas modernas serán la iluminación confortable, la compartimentación efectiva del espacio o el uso inteligente del color.

Con estos tres pilares se consigue una buena base para obtener el resultado contemporáneo que caracteriza a una oficina actual. Además, se trata de una vía muy útil para conseguir un entorno de trabajo agradable que fomenta la concentración, el desarrollo eficiente del trabajo y la minimización del cansancio tanto visual como mental de los trabajadores.

Estilo moderno para decorar tu oficina

Como elemento fundamental, la iluminación en la oficina debe cuidarse al máximo. Siempre que sea posible, se debe hacer uso de la luz natural ya que ofrece el mejor resultado de visualización y lectura minimizando de este modo el cansancio ocular producido por las lámparas. En cuanto a los puntos de luz artificial, es fundamental optar por lámparas que ofrezcan un color blanco lo más cercano posible a la luz día.
Las ventanas vestidas con estores ligeros de color blanco y sin cortinajes pesados permiten la entrada de luz sin ofrecer a los trabajadores la visión del exterior como posible fuente de distracción. Este mismo objetivo también se logra con paneles traslúcidos que se aplican directamente sobre el vidrio. Se trata de la mejor solución para los ambientes de estética más actual y para los espacios más reducidos ya que evita consumir el espacio visual de la cortina.

En un mismo sentido de concentración del trabajador sin elementos ajenos que puedan molestar y añadiendo un valor importante de orden y claridad en el espacio de oficinas y despachos, las mamparas son una eficiente solución para distinguir departamentos y ofrecer algo de intimidad a cada empleado. Aunque existe una multitud de opciones en cuanto a materiales y acabados para las mamparas divisorias, en las oficinas modernas se integran mucho mejor los paneles de acabado traslúcido que, al igual que las antes mencionadas ventanas, permiten el paso de la luz al mismo tiempo que ofrecen intimidad con un resultado mucho más ligero, limpio y aséptico.

 

Los colores son también elementos clave para la decoración de oficinas modernas. Apostar por entornos que fomenten la reflexión de la luz y aporten neutralidad para el mayor confort de los trabajadores es imprescindible, pero también resulta una forma idónea de conseguir una estética de profesionalidad y limpieza en el entorno laboral. Para ello, lo más recomendable es el uso de los distintos tonos de gris en combinación con el color blanco. La introducción de toque de otros colores en pequeños detalles para añadir un punto diferenciador resulta en muchas ocasiones realmente interesante. Además, estos detalles distintivos pueden ser una forma muy adecuada, sutil y efectiva de utilizar el color corporativo de la empresa.

 

Para aportar un toque de innovación así como un tono muy actual y rompedor al entorno de trabajo, es muy útil optar por la elección de un mobiliario que marque la limpieza del entorno. Esto se consigue mediante diseños minimalistas que ofrezcan líneas bien definidas y conceptos sobrios en sus diseños. La modernidad de muchas piezas actuales de superficies continuas y formas rectas se puede combinar exitosamente con elementos vintage al estilo de la Bauhaus o con toques de cierto futurismo propio de las décadas de los 60 y 70. Estas piezas de indudable valor estético siguen manteniendo aún hoy su inigualable modernidad y su gran personalidad.