Sillas de estilo nórdico

Las sillas, no podemos vivir sin ellas y, por ello, son elementos de los cuales nos resulta imposible prescindir en la decoración de algunas estancias del hogar como el comedor, el despacho o la cocina. Igualmente, estos elementos se añaden como complemento de gran utilidad en otras habitaciones y también resultan piezas de un gran valor decorativo que nos ayudan a aportar personalidad y estilo a cualquier ambiente. Esto es así gracias a los acabados diversos, los diseños de calidad y la cantidad de opciones que existen para escoger como las sillas de estilo nórdico de las que hablaremos aquí.

4 Consejos para combinar sillas de estilo nórdico

Con líneas rectas, colores limpios y seleccionados, material natural con la madera como principal referente y un claro toque de modernidad, las sillas de estilo nórdico completan cualquier ambiente aportando estilo y equilibrando el conjunto dentro de su misma estética o en decoraciones diferentes. Para integrar con éxito las sillas en el salón, el comedor o la oficina añadiendo ese toque nórdico, es interesante seguir los siguientes consejo.

1. El tipo de silla a escoger es fundamental. Las sillas nórdicas se pueden diferenciar principalmente en tres grupos que incluyen las de madera con barrotes en el respaldo, las de tipo Eamer, convertida en todo un clásico de la decoración de interiores, así como las sillas que se complementan con otros elementos de diversa textura como lana o pelo. Aunque todas estas sillas se pueden integrar con gran éxito en distintas estancias, las características particulares de cada una de ellas las hacen más adecuadas para ciertas habitaciones de una forma muy natural. Siempre es aconsejable probar a experimentar para conseguir combinaciones interesantes.

2. Según el criterio anterior, la ya clásica silla Eamer ofrece una conjunción de color y madera natural con unas líneas de diseño limpio y un aspecto contemporáneo altamente versátil. Es una de las sillas de comedor con más personalidad que ofrece el estilo nórdico y se convierte en un elemento de fácil integración tanto en la cocina como en una oficina. Un consejo a este respecto es incluirlas para acoger a clientes, para reuniones o como asiento de apoyo dejando como silla de trabajo otro diseño que incluya ruedas y respaldo ajustable.

3. Las sillas de barrotes en el respaldo, sin embargo, suelen ser las más escogidas como silla de comedor ofreciendo un aspecto más clásico y permitiendo la sencilla integración de las mismas en ambientes de estilo combinado que no tiene por qué ajustarse en su totalidad a la tipología de decoración nórdica. El consejo en este sentido atiende al juego de colores para crear estilo ya que, aunque el tono madera y el blanco son los más utilizados en este diseño, la introducción de colores pastel con algún elemento de toque más vivo en mostaza o turquesa aportan mucho al conjunto y respetan el estilo nórdico.


4. Por su parte, las sillas de salón y las que se disponen en los dormitorios se beneficiarán de los diseños con complementos de lana y pelo. Estas piezas permiten combinar texturas añadiendo toques diferenciadores que, además, se suman a la calidez de la madera para ofrecer un conjunto tan confortable a nivel visual como en su función de descanso. Aprovechar los complementos para la introducción de color sobre la silla blanca es una forma perfecta de jugar con los tonos distintos sin perder la luminosa limpieza del estilo nórdico.

Sillas nórdicas, un estilo para estar al día

La estética escandinava ha conseguido conquistar sin duda la decoración de interiores y se ha convertido en genial protagonista en muchos hogares gracias a sus características de formas esenciales y apariencia limpia.

Este estilo consigue crear ambientes muy acogedores que dan sentido al concepto de hogar, ofrecen equilibrio y, al mismo tiempo, permiten disfrutar de la mayor funcionalidad de cada una de las piezas que conforman la totalidad del mobiliario. Así, ya sean sillas para el comedor con estilo nórdico, sillas de escritorio, de oficina o para el salón, estos elementos siempre resultan atractivos, modernos y ampliamente decorativos.