El Baúl Vintage

Los muebles y complementos decorativo de tipo antiguo o recuperados son siempre un aporte de estilo que ayuda a personalizar un espacio y permite ofrecer un toque distinto a la decoración del hogar. Los baúles, además, cuentan con un carácter marcado por su funcionalidad en épocas anteriores que ha vivido momentos de decadencia y ha visto cercana su desaparición. Sin embargo, el eclecticismo propio de los gustos decorativos actuales ha permitido que el baúl reviva como complemento ornamental y como mueble de gran utilidad tanto en su versión más contemporánea como en el estilo vintage más tradicional.

El baúl vintage ¡con más estilo que nunca!

Una de las principales ventajas que ofrece el uso de un baúl en decoración es precisamente esa gran capacidad de adaptación y la enorme versatilidad tanto en cuanto a funcionalidad como en lo referente a la capacidad de ornamentación.

 
Entre algunos de los usos más extendidos para los baúles vintage se destaca su conversión en mesa de centro para el salón. Para esta finalidad son especialmente interesantes aquellas piezas que presentan una forma amplia y un tamaño considerable con la superficie superior plana. Unas pequeñas ruedas añadidas y un acabado protector para el material del baúl lo convertirán en una mesa tan original como resistente.

En un sentido muy similar, el baúl vintage puede ser un excelente mueble auxiliar para disponer en cualquier rincón de la casa ofreciendo siempre un espacio extra de almacenaje. En estos casos funciona especialmente bien la disposición del baúl con un destacado protagonismo que permita lucir su carácter transformando el espacio que ocupa. La combinación con plantas de interior es especialmente adecuada para completar el conjunto.

 


Aquellos que viven con animales y desean que estos disfruten de la comodidad del hogar tanto como sea posible apreciarán la utilidad de un baúl vintage convertido en refugio de mascotas. Practicar una pequeña abertura de entrada en una zona discreta y recubrir el interior con agradables almohadones será suficiente para que los miembros animales de la familia se apropien del interior del baúl como nuevo lugar de descanso. Se trata sin duda de una de las mejores formas de introducir en la decoración la cama del gatito o el perro sin alterar el equilibrio de la decoración.

 

Por su parte, los grandes baúles del estilo de los que se usaban a principios de siglo para largos viajes, son una base ideal para construir un pequeño armario en el que guardar la ropa o los elementos de tocador. El interior del baúl se puede transformar con pintura, papel pintado, baldas, un perchero o incluso un pequeño espejo para adaptar su estructura a su nuevo cometido. Al cerrar el baúl tendremos una pieza de alto valor decorativo, al abrirlo se transformará en un rincón de gran utilidad.

 

En cualquier caso, los baúles siempre ofrecen una utilidad excelente como zona de almacenaje extra en el hogar ya que contienen en su interior un amplio espacio que permite multitud de posibilidades. Desde el siempre necesario almacenaje complementario en la cocina hasta convertido en un original y discreto recipiente para contener la ropa sucia o los juguetes infantiles, la imaginación del usuario es el único límite para las grandes posibilidades ornamentales y funcionales de un baúl.

Un baúl vintage blanco ideal para acertar siempre

Con acabados de piel, en madera o con serigrafías y transfers para decorar su exterior, los baúles responden a una enorme diversidad en el catálogo general que se ofrece actualmente. Sin embargo, para garantizar el éxito decorativo en la introducción de un baúl vintage, la opción más sencilla es el acabado en color blanco.

De este modo, el baúl vintage blanco es ideal para su disposición en cualquier lugar y permite la sencilla integración en una gran cantidad de tipos decorativos. Ya sea como mueble auxiliar, como elemento puramente funcional o como pieza de decoración exclusiva, el baúl vintage blanco es garantía de estilo y equilibrio.